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| ESTE SECTOR DEL POLÍGONO INDUSTRIAL SE LEVANTA SEGÚN EL PGOU VIGENTE, SOBRE LO QUE EL ANTERIOR CLASIFICABA CONO SUELO NO URBANIZABLE ESPECIALMENTE PROTEGIDO DE INTERÉS PAISAJÍSTICO |
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| LAS LICENCIAS ERAN ILEGALES CLARO ESTÁ, PERO TRADISA FUE MUY GENEROSA CON EL AYUNTAMIENTO PUES REGALÓ UNA AMBULANCIA A LA AGRUPACIÓN DE PROTECCIÓN CIVIL. |
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| TAMBIÉN PATROCINÓ GENEROSAMENTE EVENTOS COMO LAS FIESTAS NAVIDEÑAS ORGANIZADAS POR LA CONCEJALÍA DE CULTURA. |
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AVISO A NAVEGANTES
Ya hemos dedicado varias entradas a este asunto bajo el título de CRÓNICA DE UNA IMPUNIDAD. Y ciertamente lo es a la vista, además, de los pasos que está dando el actual equipo de gobierno que propiciará sepultar este escandaloso asunto, que sin embargo el Ayuntamiento actual debía de investigar en lugar de seguir adelante con la tramitación de los instrumentos urbanísticos de este Sector.
Una empresa muy pujante como TRADISA, sin plataforma logística fija en Madrid en los años ochenta, decidió localizarse en la capital de España pues su base de operaciones la tenía en Barcelona. Para ello, un banco le hizo llegar la información de que en nuestro término municipal había un viejo conocido propietario de la Casa Grande de Torrejón, D. RAFAEL ONIEVA, que poseía una finca de 600.000 m2 en San Fernando de Henares pero que la tenía embargada por el propio banco y estaba a punto de perderla por esa razón. El propietario de TRADISA, D. ANTONIO GUIRAL GUARGA, se puso en contacto con el señor ONIEVA y pronto llegaron a un acuerdo económico: TRADISA pagaría el importe de la deuda reclamada por el banco, pero, además, abonaría al señor ONIEVA una importante cantidad económica y parte del pago se haría en especie mediante una parte de la finca que los propietarios de TRADISA tenían en SALTA (Argentina). Si bien estas condiciones no serían luego declaradas en la escritura pública sino en contrato privado.
La operación sin embargo tenía un grave problema, pues TRADISA quería esta finca para localizar sus instalaciones logísticas (20.000 m2 de complejo industrial y 200.000 m2 de campa de vehículos) en Madrid, y sin embargo el PGOU recién aprobado en 1988 clasificaba la mayor parte de esta finca no solo como no urbanizable toda ella, sino ESPECIALMENTE PROTEGIDO DE INTERÉS PAISAJÍSTICO.
Es decir, sobre la finca no podía instalarse en absoluto complejo industrial ni campa de vehículos alguna. Sin embargo, los señores de TRADISA consiguieron todas las licencias municipales y levantaron el complejo industrial y la campa de vehículos. Pero ¿cómo lo consiguieron? Ya lo hemos contado en otras entradas: evidentemente mediante el recurso al presunto soborno propiciado además por una curiosa cláusula contenida en el contrato privado: si no se obtenían las licencias municipales en una fecha determinada, el vendedor señor ONIEVA no cobraba su finca en la provincia de SALTA (Argentina). Pero el señor ONIEVA era un hombre de recursos. Y las licencias no solo se consiguieron a pesar de prohibirlo el PGOU, sino que el complejo se puso en funcionamiento gracias a un convenio urbanístico aprobado por el pleno municipal (ver nuestras entradas anteriores).
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Como se dice, nuestra asociación impugnó las licencias y tras lamentables peripecias de retrasos maliciosos por parte del Equipo de gobierno de entonces en la entrega de los expedientes e incluso la desaparición física de algunos de ellos, al fin en 2006 el Tribunal Superior de Justicia de Madrid anuló todas las licencias mediante una sentencia bien fundamentada. Se trataba pues de algo más que de un simple revés administrativo; era la evidencia de una gravísima infracción urbanística perpetrada con licencias municipales y por lo tanto con el aval del Ayuntamiento, y, además, con evidentes y patentes indicios de haberlas obtenido TRADISA dolosamente.
Hoy, el nuevo PGOU clasifica este suelo como urbanizable directamente, sin que sea explicable cómo es posible que sin solución de continuidad, un suelo que antes era NO URBANIZABLE Y ESPECIALMENTE PROTEGIDO pase a ser directamente URBANIZABLE. La explicación está en un misterioso informe de viabilidad ambiental que al parecer redactó el ex director de la Agencia de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid a través de la Fundación de la Universidad Politécnica de Madrid, y que finalmente pagó la propia TRADISA por un importe de 4,7 millones de pesetas. Todo un escándalo. Hemos intentado hacernos con una copia de ese informe pero en la Dirección General de Urbanismo de la Comunidad de Madrid dicen que ha "desaparecido". Como leen. Lo hemos pedido también al Ayuntamiento, donde es muy probable que también haya desaparecido. Prometemos seguir con este asunto porque es sencillamente escandaloso.
Este suelo, que proviene de una operación bajo sospecha y con clarísimos indicios de haberse realizado para su clasificación mediante actuaciones absolutamente ilícitas, goza hoy sin embargo del privilegio de estar clasificado como urbanizable y, desde luego, con una espectacular revalorización. TRADISA no solo no pagó nunca precio alguno por su gravísima infracción, sino que se la premió clasificándole el suelo con un solo objetivo: evitar que el Ayuntamiento pagara cerca de 400 millones de pesetas como indemnización, y que con ello se descubriera además todo el proceloso y siniestro recorrido hasta llegar a lo que es hoy, una actuación bajo toda sospecha que el nuevo Equipo de gobierno no debería amparar. Pero en fin, nos tememos que ciertamente lo de la nueva política no sea otra cosa que más de lo mismo.
Por eso nos sorprende que el actual Equipo de gobierno haya elegido una línea continuista con el anterior, y se preste a contribuir a enterrar una de las más escandalosas actuaciones que, sin embargo, nadie tuvo interés en investigar sino todo lo contrario, intentar taparlo con un intolerable resultado: premiando al infractor. Prometemos dedicar nuestros esfuerzos a desmantelar y poner en evidencia todo este escandaloso asunto, y por lo tanto haría bien el Equipo de gobierno en cooperar a ello pues, de otra forma, solo podríamos concluir que habrán elegido el camino de la complicidad.








































